Cuidado con lo que pides…

17 04 2008

Si hace un par de años me hubieran dicho que estaría en esto….no me lo habría creído.

Si Umberto Eco considera que la felicidad no existe, sino sólo la inquietud, es porque claramente no es mujer ni tiene una hija que mira a los ojos con una ternura infinita ni menos puede saber lo que es tener a un hombre que te lee el pensamiento y pasa de ello a la acción por la recompensa de tu sola sonrisa.

Propongo redefinir la felicidad….

Se aceptan sugerencias…papel blanco sin sobre…no hay limite de carillas.

Siempre esperé que ese sentimiento tan esquivo fuera casi un estado de catarsis con un dulzor particular que libar, un aroma a alguna flor del trópico y por qué no decirlo el sonido sublime de algún arpa angelical de fondo….una caricatura literaria que secretamente envidiaba de quienes podían vivirlo.

 

Si algunos dicen que es un destello, un flash eléctrico que te genera una mueca inconsciente en el rictus del dia a dia, que solo te das cuenta cuando ya se lo llevó el segundo que ha pasado….puedo considerarlo válido.

Pero la verdad, les digo, (aun cuando la frase anterior me suene a epístola bíblica…de esas de las trastienda de los evangelios)…que creo que la felicidad calibra más cercano a una especie de dimensión paralela……. vigilante, expectante, que solo puedes sentirla cuando se te eriza la piel, cuando te respira suavemente al oido y la divisas con el rabillo del ojo…nunca de frente, nunca se muestra abiertamente…por eso, para que no se vaya,….. respiro despacio y hablo bajito….contengo el aliento y agradezco su presencia.